II
Justo cuando todo creía que iba bien, se nos ocurre agarrarnos de los chongos en pleno mercado. Ella traía su bolsita rosa con un par de cinturones dentro, yo venía fumándome un cigarro para morir más rápido. Me dijo que su mamá la estaba esperando para irse a su pueblo, yo estaba en desacuerdo y no importó, ella de todas formas se fue.
La espero...como siempre, la espero.


